Redondear un número quiere decir reducir el número de cifras manteniendo un valor parecido. El resultado es menos exacto, pero más fácil de usar.
Ejemplo: 43 redondeado a la decena más cercana es 40, porque 43 está más cerca de 40 que de 50.
Se ha visto que todos los números resultantes de una medida tienen una cierta incertidumbre. Es necesario eliminar de estos números aquellas cifras que carecen de significado porque el error es mayor que lo que estas cifras significan.
Las reglas que se emplean en el redondeo de números son las siguientes:
* Si la cifra que se omite es menor que 5, se elimina sin más.
* Si la cifra eliminada es mayor que 5, se aumenta en una unidad la última cifra retenida.
* Si la cifra eliminada es 5, se toma como última cifra el número par más próximo; es decir, si la cifra retenida es par se deja, y si es impar se toma la cifra superior.
Algunos ejemplos:
Si se redondea 8,678 a tres cifras significativas, el resultado es 8,68; que está más cerca del original que 8,67. En cambio si el número a redondear, también a tres cifras, fuera 5,673, quedaría 5,67 que es más próximo al original que 5,68. Para redondear 5,675, según la tercera regla, debemos dejar 5,68.
Las dos primeras reglas son de sentido común. La tercera es un convenio razonable porque, si se sigue siempre, la mitad de las veces redondeamos por defecto y la mitad por exceso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario